Homenaje a Martí en La Ceiba
Aniversario 300 de Marianao
Homenaje a Martí en La Ceiba.
Por: Marcos Antonio Tamames Herderson
El próximo 13 de diciembre Marianao estará arribando a su 300 Aniversario, fiesta que celebra en relación con el día en que Cristóbal Zayas Bazán, director general de indios, solicitó al Cabildo de La Habana el paraje realengo “Quemados de Marianabo” para residencia de indios. Nacía así, el 13 de diciembre de 1720, un asentamiento poblacional que con el tiempo llegaría a convertirse en núcleo de una de las más importantes ciudades de la Isla. En esta fecha, incalculable resultan las páginas que apuntan al fomento identitario de los moradores y forasteros que, en algún momento de su devenir, estuvieron bajo la protección de este territorio.

El homenaje a José Martí en el barrio La Ceiba tiene por testimonio en el busto emplazado por el Patronato Pro-Obra Martiana de La Ceiba y Puentes Grandes el 28 de enero de 1945 en la triangular manzana limitada por las calles San Lucas y Portela (Ave 53), San Pedro Apóstol (Calle 52A) y Meléndez o Rodríguez (Calle 48A), según sus primigenios nombres. Se trata de una obra que a partir del 28 de enero de 1954 se enriqueció con otra construcción conmemorativa (una tarja) en la que reza:
1853-1953 // El día 10 de octubre de 1953, honraron la memoria del Apóstol José Martí, en la fecha de su centenario, los niños, vecinos y demás instituciones de La Ceiba y Puentes Grandes por iniciativa expresa de la Asociación Pro-Mejoras de los barrios de Ceiba y Puentes Grandes.
Sin embargo, el homenaje al Héroe Nacional en este entorno encuentra sólidos antecedentes en 1912, cuando en sesión del Ayuntamiento de Marianao correspondiente al 29 de febrero, el concejal Manuel Sanjurjo Golán propone sustituir los topónimos que identifican las calles San Lucas y Portela, por el de José Martí, argumentando su propuesta en la continuidad existente entre ambos ejes urbanos.
San Pablo y Portela, Martí, o Ave 53, es hoy un eje estructurador del reparto Santa Catalina de Buena Vista en el barrio La Ceiba, senda en la que, en paralelo a la Calzada de Marianao o Avenida 51, es de morfología curva. Su punto de origen debió estar en su intercepción con la calle San Pedro Apóstol (Gral. Asbert o 52A), desde donde se extendió al Oeste, en post de la Línea del FC de Marianao, tramo que mantuvo su nombre religioso, y al Este, hasta la Calzada Real de Marianao (44), que fue reconocido con el nombre Portela. En su trayectoria intercepta a las calles San Tadeo (48), Meléndez (58A), San Pedro Apóstol (52A), San Pablo (58) y Santa Lucía (58B). Define el límite norte del lote de terreno destinado a espacio público en el reparto en las entrecalles San Pedro-Meléndez.
Los detalles que acompañan la moción del concejal indican que con anterioridad había sido aprobado el nombre de Martí para el tramo correspondiente a San Pablo, extendiéndose ahora al reconocido como “Portela”, hecho que silenciaría la diversidad cultural entre una y otra zona urbana, obsérvese que se trata de nombres que responden a horizontes culturales de diferentes ámbitos; el primero de ellos subraya el catolicismo como factor modélico oficial de la cultura colonial; el segundo, tiene raíz popular, probablemente al reconocer en él a un vecino de reconocida connotación (histórica o sociocultural) para la comunidad.
¿Resulta la moción de Sanjurjo un signo de civismo y patriotismo? ¿Cuánto de postura ética hay en ello? A fin de garantizar el cumplimiento del acuerdo que sugiere, Sanjurjo ofrece: “que acordado por el Ayuntamiento el cambio de nombres se compromete por su cuenta y sin originarle gasto alguno al Municipio, colocar en las esquinas correspondientes las tablillas con el rótulo de la calle”, al tiempo que solicita que se acuerde que una vez llevado a efecto el acuerdo “se comunique al Registro de la Propiedad para que por el Sr. Registrador puedan inscribirse las propiedades con el nombre de Martí, en lugar de Portela o S. Lucas”.
Por otro lado, documentos de archivo demuestran que el concejal Manuel Sanjurjo ha construido dos casas de ladrillo y azotea en la calle San Lucas; la primera, entre el 1ro de febrero y el 23 de abril de 1909, en un solar que hace esquina con la calle San Pablo; la segunda, entre el 15 de septiembre de 1911 y el 4 de marzo de 1912, en la de San Pedro Apóstol, acontecer que le relaciona directamente con el eje y su modernización en la primera década del siglo XX. En la sección de Residentes del Directorio de Cuba 1927, Manuel Sanjurjo Golán es vecino de Martí no. 18, en La Ceiba.
Según el Directorio de 1910, en San Lucas no. 5 radica el concejal Manuel Pérez Padrón y, con el uso del topónimo Portela, sin precisar el número del inmueble, Joaquín Sigarroa, Médico Municipal. Ambas figuras profundamente vinculadas al progreso social y científico de Marianao.
En 1927, el Directorio de Cuba informa que en el inmueble no 1 Vicente Martínez posee una compañía de mudanzas llamada “El Rastro”; en el no. 17, Juan Rodríguez tiene una fábrica de pañales; en el no. 19, Ángel Granda es dueño de la bodega “El Tratado”; en el no. 26, Mariano García, posee una hojalatería y en el 56, radica el médico Ignacio Herrera Franchi.
La propuesta de Sanjurjo ha de verse en dos dimensiones: Por una lado, desde lo ideológico, habitar en la calle José Martí en lugar de San Pablo o Portela, no solo revela en los primeros años del siglo XX amor patrio, sino también filiación en los ideales culturales de entonces. Por otro, hay en la rescritura del nombre de dichas calles una inscripción a la modernidad en su connotación urbana, en tanto en lugar de dos calles que rememoran horizontes culturales distintos, tendrá La Ceiba un eje de mayor longitud, jerarquía que reafirma el hecho de que sirva de límite al parque central de la localidad.
En 1954, durante la alcaldía de Francisco Orúe González, la toponimia urbana de Mariana se unifica bajo el principio de la numeración de calles y avenidas, hecho que si bien la inscribió en la categoría de “ciudad moderna y grandiosa”, nuevamente silenció las huellas de un testimonio cultural de la localidad de incalculable valía patrimonial. Para bien de la memoria histórica quedan allí, en el antiguo centro del barrio La Ceiba, las obras conmemorativas que en homenaje a Martí dejaron en diferentes momentos históricos, los moradores de La Ceiba y Puentes Grandes. Ante estas obras rinden tributo al Apóstol los estudiantes y maestros cada 28 de enero.
1- ANC, Gobierno Municipal de Marianao, Ayto. de Marianao, Actas, No. 5, ff. 181-182.
2- ANC, Ayuntamiento de Marianao, Actas, libro 1, ff. 250, 358-359 y 410; libro 4, ff. 323 y 444 y libro 5, f. 215. Las fechas corresponden al otorgamiento de licencia y la declaración de habitable, respectivamente.
3- Directorio de Cuba 1927, p. 1273.
4- Nuevo Directorio de Informaciones de la República de Cuba. Comercial, Agrícola, Industrial, Profesiones y de Intereses Generales, 1910, Ed. Gutiérrez y Gutiérrez, Habana, 1910. Marianao (pp. 681-689). El Dr. Joaquín Sigarroa, además de ocupar el cargo de Médico Municipal, integró el equipo encargado de la Asistencia Médica en la Casa de Socorros de Marianao el 4 de diciembre de 1908, hecho que explica que, en sesión del 4 de julio de 1913, ante la noticia de su fallecimiento, se rinda homenaje al “antiguo empleado y vecino del barrio” “en atención a sus méritos” mediante el ponerse de pie en señal de duelo. ANC, Ayuntamiento de Marianao, Actas, libro no. 2, ff. 131-132 y libro 7, f. 146.
5- Directorio de Cuba 1927, pp. 1285, 1284, 1282, 1285 y 1283, respectivamente.
6- V.: Rolando J. Rensoli Medina: La Habana: Ciudad azul. Metrópoli cubana, Ed. Extramuros, La Habana, 2015, p. 206.

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