Inclán Lavastida y la fundación de Marianao.

Inclán Lavastida y la fundación de Marianao.

Marcos Antonio Tamames Henderson 

 

El pasado 13 de diciembre de 2020 celebró Marianao el 300 aniversario de su fundación, asentamiento que devino, en la primera mitad del siglo XX, el núcleo urbano más importante del Gran Marianao, ese vasto territorio que a partir del río Almendares sobrepasó el río Quibú para abrazar a La Lisa, Arroyo Arena, El Cano, El Wajay  y Jaimanitas. 

Hasta 1976, tras un largo proceso histórico de la conformación del espacio, pertenecieron a este municipio los moradores de Los Quemados, Marianao y la Playa; los de Curazao, Los Pocitos, Coco Solo, Nogueira, Los Ángeles, El Retiro, Larrazábal, Santa Felisa, Buena Vista, Pogolotti, La Ceiba, Benítez, San Martín, Tamarindo, La Sierra, Redención, Columbia, Alturas de Belén, Nicanor del Campo, Almendares, Alturas del Bosque y Barreto; los de Kohly, Miramar, Querejeta, Club Náutico, Country Club Park, Flores, Havana Biltmore, Eulalia, San Patricio; y también los de la Lisa, Arroyo Arenas, El Cano, El Wajay, los de Jaimanitas, Santa Fe y La Riviera entre otros. 

Se trata de topónimos de barrios y repartos que se fragmentan y complementan entre los siglos XVIII y la primera mitad del XX no solo en conformación y reconformación de un espacio geográfico, sino también de una identidad cultural. Para los habitantes de esos espacios, por la particular microhistoria que los acompaña, la fundación de Marianao reúne una connotación distinta. 

¿Bajo qué argumentos defiende el historiador local, Fernando Inclán Lavastida, la fecha para una celebración de la fundación de Marianao?  En el primer Cuaderno de Historia de Marianao (Oficina del Historiador de la Ciudad, Marianao, 1961) reitera Inclán Lavastida la tesis desarrollada en su Historia de Marianao (Ed. El Sol, Marianao, 1943): 


No fue hasta el 13 de diciembre de 1720 que se echaron los cimientos del más importante asiento de población del Marianao primitivo. Ese día, el Director General de Indios, Cristóbal Zayas Bazán, se dirigió por escrito al Cabildo de La Habana, en solicitud de que «en los autos que a su pedimento tiene hecho sobre el paraje que llaman los Quemados de Marianabo se le conceda un paraje realengo y a propósito para la residencia de otros indios».

Con firmeza el Historiador de la Ciudad indica, que para la celebración de la fundación de Marianao se ha tomar el 13 de diciembre de 1720 y es en base a ello que, en circunstancias de pandemia, se ha recordado el 300 aniversario de la fundación de Marianao.  ¿Cómo entender entonces  la opinión que al respecto envía a la Revista BOHEMIA cuatro años después, en 1965? A fin de que pueda el lector contextualizar el discurso de Inclán, en lugar de citar el 2do párrafo, sustancialmente vinculado al tema,  se transcribe la carta en su totalidad: 

Marianao, 11 de febrero de 1965.

“Año de la Agricultura”.  


Comp. Francisco Mota,

Revista BOHEMIA, 

La Habana.


Compañero: 


En la edición de la Revista BOHEMIA de 5 de febrero del año en curso, en interesante Reportaje Especial “Centenarios de 1965”, al referirse a algunos hechos de trascendencia acaecidos en 1765, cita el caso de la fundación del barrio de Los Quemados de Marianao, como ocurrido en el mencionado año.


Ese dato es inexacto, pues Quemados de Marianao se fundó hacia 1730, “a las dos bandas del Camino de Vuelta –Abajo” y ya en 1765 había alcanzado categoría de Capitanía de Partido de Segunda Clase. Su iglesia Parroquial se erigió en el mentado año de 1730, cuya fecha de fundación lo atestigua el Libro Tercero de Bautismo y Defunción comenzado el 10 de mayo de 1734, lo que hace suponer que los Libros Primero y Segundo debieron haber consumido un espacio de tiempo nunca menor de un cuatrienio. 


Lo que informo a usted para su conocimiento y por si pudiera resultarle de algún interés el dato que le remito.


Atentamente,

 

Fernando Inclán Lavastida.

Historiador de Marianao


Dirección: Regional de Cultura

                   100 y 43, Marianao. 



La minuciosa lectura de los trabajos de Inclán nos aproxima a la posible explicación en la diferencia de fechas. La de 1720 toma por base una nota del acta capitular del cabildo habanero, la de 1730, la construcción de una ermita en los Quemados de Marianao Nuevo. Si se tiene en cuenta que la historia más reciente de las fundaciones de ciudades cubanas, particularmente al calor de la celebración por el 500 aniversario, revela marcada diversidad en los puntos de partidas, en la mayoría de ellos en pos de la mayor antigüedad posible, no es del todo exclusivo de Marianao la polémica que puede generar ambos textos. Sin lugar a dudas no escapa la fundación de Marianao al desafiante problema planteado por Néstor García Canclini desde la década del 80 del pasado siglo, el de “Los usos sociales del patrimonio cultural”. 

Sin embargo, el análisis de los contextos en los que se divulgan los resultados de investigación podría ser la perspectiva para comprender la diferencia entre ambas tesis. Desde su magna obra, Historia de Marianao, Inclán se ha declarado un aficionado a la historia que sigue el principio del historiador rumano Xenepol, el de trabajar “solo con la verdad” para “ofrecer una imagen toda la exacta posible de la realidad pasada para dilucidar la verdad de entre las nieblas voluntarias o involuntarias que la rodean”. La referida “verdad”, al margen del análisis e interpretación de la información que consulta el investigador, radica en el lugar de jerarquía que ocupa la fuente documental que la contiene. La constancia de que el 13 de diciembre de 1720 el Cabildo de La Habana recibe la solicitud de Cristóbal de Zayas Bazán para establecer un pueblo de indios en Quemados de Marianao, le resulta una prueba infalible para tomar esa fecha como referente de la fundación, más allá del tiempo necesario no solo para que sea aprobada la misma, sino también el que exige la trasformación del espacio o la construcción de elementos arquitectónicos y urbanos  -monumentos- en el que reconocer tejido social alguno.



La fecha de 1730, por su lado, se inserta en las reflexiones que ofrece la sección “Esta es la Historia”, entendida como “la real”, que sale a la luz en la Revista BOHEMIA cada viernes de la semana. En 1965, Inclán Lavastida no es ya el aficionado de la década del 40 empeñado en la construcción de la historia local de Marianao; en su lugar, es el historiador admitido como Miembro Correspondiente de la Academia de la Historia de Cuba desde julio de 1961. Los argumentos que utiliza para precisar la fecha de fundación no tienen por base la información tomada de un acta capitular del cabildo habanero, sino el Diccionario Geográfico y estadístico de Jacobo de la Pezuela y la interpretación de los datos recogidos en los libros parroquiales:



Su iglesia Parroquial se erigió en el mentado año de 1730, cuya fecha de fundación lo atestigua el Libro Tercero de Bautismo y Defunción comenzado el 10 de mayo de 1734, lo que hace suponer que los Libros Primero y Segundo debieron haber consumido un espacio de tiempo nunca menor de un cuatrienio.

Jacques Le Golf, especialista en historia medieval que consideró a la historia como la forma científica de la memoria colectiva, distingue dos tipos de materiales: los documentos, fruto de la elección del historiador, y los monumentos, herederos del pasado. Nuestro Inclán, haciendo uso del oficio,  basa su 1ra tesis en los primeros y, como indica Le Golf: el documento será el fundamento del hecho histórico a finales del siglo XIX e inicios del XX,  él se presenta “de por sí como prueba histórica”.

De ambas fechas ha perdurado como referente de la fundación la de 1720, ya sea por ser la que otorga mayor antigüedad a los orígenes del asentamiento poblacional, o por devenir de mayor arraigo en la historia local. En cualquiera de las dos razones queda el desasosiego de dejar al margen aquellos hechos y acontecimientos que, protagonizados por grupos humanos originarios o inmigrantes de forma anónima, ocuparon -y transformaron- esta hermosa región, una de las más pintorescas de la Isla de Cuba entre los siglos XVIII y XIX.   

Imágenes: 

1.- “Marianao y su Progreso”, en Bohemia, 57(49):105, La Habana, 3 de diciembre de 1965. Intercepción de las calles Calzada de Columbia y Avenida de la Paz (Actual Ave. 47 y Calle 28) a la salida del Puente del Almendares.

2.- Edificación del siglo XIX, Calzada Real e/ Calle del Paseo y San Carlos, Los Quemados (Actual Ave. 51 e/ 122 y 124, Marianao).

3.- Museo Municipal de Marianao. Fernando Inclán Lavastida: Historia de Marianao, Ed. El Sol, Marianao, 1943.

4.- Biblioteca Nacional José Martí. José Francisco Rodríguez y Rodríguez: Historia el Distrito Municipal de Marianao, Marianao 1884.

5.- Calle 100 esquina a 43, sede del Regional de Cultura  en 1965. Actual sede de la CTC Municipal.   

Comentarios

Entradas populares de este blog

Del Camagüey al Marianao. Huellas patrimoniales del ilustre Cubano Manuel Varona Suárez

Artículos sobre Marianao